Midnight Call con Notorious + The Katalysts (05-09-2013)

Paseas por la sala manteniendo un perfil bajo, serpenteando entre gente que charla o baila, la cámara junto al cuerpo para evitar golpes innecesarios. Ahí esta, cruza el rabillo de tu ojo apenas un esbozo de lo que puede ser una buena captura. Decides mantener una cierta distancia mientras rodeas el terreno, estableciendo la mejor posición mientras observas como se mueve, siempre hay un patrón, un ritmo. Miras arriba, mueves la rueda ajustando la velocidad de obturación notando los clicks en la llema del dedo cuentas mentalmente para llegar a la velocidad adecuada a la cantidad de luz y el color de los focos, con el anular mueves la rueda del zoom, el encuadre y el tono se verán afectados por la distancia focal que uses, en los oídos y el pecho sientes el ritmo de la música, los compases te guían. Cuando el momento llega es cuestión de un segundo, levantas el brazo aprietas ligeramente el disparador y ves el haz de luz roja de apoyo del flash, dejas que el enfoque automático haga su trabajo, sin pretenderlo estás apretando los dientes y conteniendo la respiración, aprietas hasta el fondo el disparador y sueltas uno o dos disparos en ráfaga. Giras la cabeza y empiezas a andar buscando la siguiente foto.
No todo es apuntar y disparar al aire o tirar ráfagas con la esperanza de capturar algo interesante, es la emoción de la caza.

Midnight Call + Notorious (20-06-2013)

Es curioso que siendo mi primera influencia lastnightsparty.com (incluso antes que me planteara el coger una cámara o saber siquiera lo que era un obturador) me haya alejado tanto de su estilo, al menos en lo que el color se refiere, no en el espíritu, aunque está claro que me muevo por unos ambientes mucho mas mundanos en comparación. También me estoy cansando de la super-exageración de mis fotos, y aunque yo mismo he buscado ese tono irreal creo que va tocando madurarlo un poco mas. Cuando pensaba que estaba llegando a un túnel sin salida…

Cupcake con Toni Bass + Midnight Call con The Katalysts (23-05-2013)

Creo que la mayoría de los fotógrafos tenemos una faceta vanidosa, somos dados al auto-complacimiento expresado por ejemplo en una satisfacción poco objetiva por tu propio trabajo (que fotón he hecho, aunque en realidad no sea para tanto, no todos lo dicen en voz alta, pero todos lo piensan) o síndrome de diógenes (guardar todas las fotografías posibles aun sabiendo que la mayoría no tienen mayor uso que ocupar un espacio innecesario) complementado con dificultad de síntesis (hacer selecciones enormes que podrían resumirse en 1-5 fotografías) entre otras.
También somos dados a interactuar con otros “compañeros de profesión” de forma especial, y creo que aquí la mayoría intenta clasificar al resto en grupos. Hay dos tipos de personas; las que preguntan que marca de cámara usas (y esto se reduce a Canon o Nikon) y los que te preguntan todas las características técnicas de tu equipo. Yo personalmente creo que los primeros no tienen ni idea (suelen poner cara de oveja cuando les digo que uso una 50D, debido mayoritariamente a que solo conocen un par de modelos por fabricante), y los segundos generalmente te ponen a prueba a ver si eres tan “experimentado” como ellos, pero claro, con esto exhibo el mismo comportamiento que he citado.

Cupcake con Dirtydisco + Simone Siel (25-04-2013)

El siguiente paso para organizarme mejor y trabajar más cómodamente es pasar las fotos a DNG. Un formato abierto de negativos digitales (aunque pertenezca a Adobe) que tiene la ventaja (a parte de reducir muy sensiblemente el peso del archivo sin perder calidad) de almacenar dentro los datos de los cambios que le aplicamos al raw, en lugar de depender de archivos externos, lo cual me permite cambiar de programa de procesado, no perder las modificaciones y volver a procesarlo de cero si me viniese en gana. El único problema es que con el volumen de fotos que he acumulado a lo largo de los años estoy obligado a hacer una selección optimizada y quedarme solo con lo que realmente tiene utilidad para mi, sin contar con el número ingente de horas que tendré que dedicarle a exportarlas, pero es una inversión de futuro.