Creo que la mayoría de los fotógrafos tenemos una faceta vanidosa, somos dados al auto-complacimiento expresado por ejemplo en una satisfacción poco objetiva por tu propio trabajo (que fotón he hecho, aunque en realidad no sea para tanto, no todos lo dicen en voz alta, pero todos lo piensan) o síndrome de diógenes (guardar todas las fotografías posibles aun sabiendo que la mayoría no tienen mayor uso que ocupar un espacio innecesario) complementado con dificultad de síntesis (hacer selecciones enormes que podrían resumirse en 1-5 fotografías) entre otras.
También somos dados a interactuar con otros “compañeros de profesión” de forma especial, y creo que aquí la mayoría intenta clasificar al resto en grupos. Hay dos tipos de personas; las que preguntan que marca de cámara usas (y esto se reduce a Canon o Nikon) y los que te preguntan todas las características técnicas de tu equipo. Yo personalmente creo que los primeros no tienen ni idea (suelen poner cara de oveja cuando les digo que uso una 50D, debido mayoritariamente a que solo conocen un par de modelos por fabricante), y los segundos generalmente te ponen a prueba a ver si eres tan “experimentado” como ellos, pero claro, con esto exhibo el mismo comportamiento que he citado.